Nunca ha sido un destino que me llamase la atención, pero en la agencia de viajes me decían "Tienes que ir, pruebalo, aunque solo sea una vez, vete a Punta Cana".
Y hay empieza la maquinaria de inventar viajes. ¿Que cuando vamos?, ¿que cuantos días?, ¿a que hotel?, es decir, mil preguntas.
Y empiezas a buscar respuestas, la fecha tiene que ser en el Puente de la Inmaculada. Umm, suena bien, mes de Diciembre en el Caribe. Adjudicado.
¿Los días exactos?, pues a mirar vuelos y combinaciones. Que si Iberworld vuela un día, que si Air Europa otro, que si vuelo a Santo Domingo, practicamente todas la opciones, y digo practicamente. Como buen usuario de la Ley de Murphy, el día que a mi me viene bien, no hay vuelos. No pasa nada, nos reajustamos en días, engañamos al jefe y nos tomamos un día extra de vacaciones. Salida un Viernes, regreso un Sábado.
Ya tenemos fecha, plazas de avión bloqueadas, solo falta el hotel. ¿Solo?. La elección del hotel no es nada fácil. La variedad de cadenas hoteleras disponibles, Melia, Barcelo, NH, Oasis, Palladium, Fiesta, Majestic, Princess,... es para volverse loco. En ese momento te dejas llevar por la oferta de turno, el consejo de la agencia de viajes, las fotos de lo catálogos,el amigo de la mujer de tu primo, y por supuesto, el eterno Tripadvisor.
Primera opción, un hotel en Arena Gorda. El hotel es espectacular, servicio privado, habitación de ensueño, pero, primer consejo de la agencia de viajes: "vete a Bávaro, es una de las mejores playas del mundo". Bueno si el que ha estado varias veces en la República me dice que a Bávaro, pues a Bávaro.
Una vez centrado en Playa Bávaro toca buscar un hotel, mis opciones son tres: Barcelo, Melia y Paradisus. Una de mis condiciones para ir a Punta Cana era no tener que aguantar a nadie que estuviera bailando merengue mientras yo tomo el sol, por lo que tenia que buscar algo un poco exclusivo. Y digo exclusivo, que no lujoso. Solo pido un poco de tranquilidad, zonas algo reservadas y atención minimamente personalizada.
Y lo encontré, me decido por el Melia Caribe Tropical con Servicio Real, exactamente lo que necesito. Un restaurante exclusivo para realizar las tres comidas a la carta, una piscina de acceso restringido, atención personalizada y a cierta distancia de la animación del complejo.
Todo listo, nos vamos a Punta Cana.
Una vez en el aeropuerto, lo primero foto "turistique", y lo segundo, 10 USD por cabeza. ¿Que no tienes dolares, no problema, el cambio dominicano es muy flexible, 10 USD = 10 EUR.
Comienza el traslado, primer agobio de petición de propina por un servicio (traslado de maletas) que no he solicitado, primera mala cara de los locales.
Llegada al hotel, segunda petición de propina por mover mi maleta cinco metros, segunda mala cara de los locales. Check-in, tercera petición de propina, ¡¡¡ recordad que llevamos media hora en el país y si fuera por ellos hubiese dado ya tres propinas !!!, en este caso creo que el trabajo realizado merece la propina y ahí van 5 EUR al botones/conserje.
Comienzan mis vacaciones. No hay mucho que contar. Me propongo descansar. Seis días de siete al sol (me reservo uno par ir a Santo Domingo) que se resumen de la siguiente manera: me levanto, desayuno, a la playa, un baño, a la piscina, otro baño, a comer, siesta en la piscina, a la playa, otro baño mas, vuelta a la habitación, aseo personal, paseo por el resort y a cenar. Aquí llegan las variantes, un día voy a ver el espectáculo de animación y otro día a dormir. Ya se que las variantes no son espectaculares, pero ya lo he dicho, me propongo descansar.
En cuanto al tema de las excursiones, tenia claro que quería ir a Santo Domingo, tres horas en autobús pueden echarte para atrás, pero merece la pena. Las demás opciones, Samana, Isla Saona, baño con delfines, tiburón y rayas, Altos del Chavon, quads, buggies,... Todo el mundo coincide, si estas dispuesto a gastarte el dinero, vete a Samana, merece la pena. En nuestro caso lo dejaremos para otra ocasión.
Como en esta ocasión no voy a hablar de la excursión de Santo Domingo, haré un comentario sobre las compras en la República Dominicana. Imprescindibles: el ron, el azúcar, los puros y una muñeca sin rostro. Para los mas elitistas, joyería de Larimar. Todo aquello que no sea lo que he mencionado no tiene mayor interés en mi opinión. Valor de la cesta de la compra, no mas de 50 EUR.
Al final de los días, vuelta a casa sin "stress" y con una sensacion de "debo volver aqui, algo se me ha olvidado de ver".
En fin para un esceptico como yo, que no queria ir a Punta Cana, el balance final no ha estado mal. Siempre estará ahi como ese destino "asequible" (si hay algo asequible en esta vida) para echar una semana de esta vida.
Y hay empieza la maquinaria de inventar viajes. ¿Que cuando vamos?, ¿que cuantos días?, ¿a que hotel?, es decir, mil preguntas.
Y empiezas a buscar respuestas, la fecha tiene que ser en el Puente de la Inmaculada. Umm, suena bien, mes de Diciembre en el Caribe. Adjudicado.
¿Los días exactos?, pues a mirar vuelos y combinaciones. Que si Iberworld vuela un día, que si Air Europa otro, que si vuelo a Santo Domingo, practicamente todas la opciones, y digo practicamente. Como buen usuario de la Ley de Murphy, el día que a mi me viene bien, no hay vuelos. No pasa nada, nos reajustamos en días, engañamos al jefe y nos tomamos un día extra de vacaciones. Salida un Viernes, regreso un Sábado.
Ya tenemos fecha, plazas de avión bloqueadas, solo falta el hotel. ¿Solo?. La elección del hotel no es nada fácil. La variedad de cadenas hoteleras disponibles, Melia, Barcelo, NH, Oasis, Palladium, Fiesta, Majestic, Princess,... es para volverse loco. En ese momento te dejas llevar por la oferta de turno, el consejo de la agencia de viajes, las fotos de lo catálogos,el amigo de la mujer de tu primo, y por supuesto, el eterno Tripadvisor.
Primera opción, un hotel en Arena Gorda. El hotel es espectacular, servicio privado, habitación de ensueño, pero, primer consejo de la agencia de viajes: "vete a Bávaro, es una de las mejores playas del mundo". Bueno si el que ha estado varias veces en la República me dice que a Bávaro, pues a Bávaro.
Una vez centrado en Playa Bávaro toca buscar un hotel, mis opciones son tres: Barcelo, Melia y Paradisus. Una de mis condiciones para ir a Punta Cana era no tener que aguantar a nadie que estuviera bailando merengue mientras yo tomo el sol, por lo que tenia que buscar algo un poco exclusivo. Y digo exclusivo, que no lujoso. Solo pido un poco de tranquilidad, zonas algo reservadas y atención minimamente personalizada.
Y lo encontré, me decido por el Melia Caribe Tropical con Servicio Real, exactamente lo que necesito. Un restaurante exclusivo para realizar las tres comidas a la carta, una piscina de acceso restringido, atención personalizada y a cierta distancia de la animación del complejo.
Todo listo, nos vamos a Punta Cana.
Una vez en el aeropuerto, lo primero foto "turistique", y lo segundo, 10 USD por cabeza. ¿Que no tienes dolares, no problema, el cambio dominicano es muy flexible, 10 USD = 10 EUR.
Comienza el traslado, primer agobio de petición de propina por un servicio (traslado de maletas) que no he solicitado, primera mala cara de los locales.
Llegada al hotel, segunda petición de propina por mover mi maleta cinco metros, segunda mala cara de los locales. Check-in, tercera petición de propina, ¡¡¡ recordad que llevamos media hora en el país y si fuera por ellos hubiese dado ya tres propinas !!!, en este caso creo que el trabajo realizado merece la propina y ahí van 5 EUR al botones/conserje.
Comienzan mis vacaciones. No hay mucho que contar. Me propongo descansar. Seis días de siete al sol (me reservo uno par ir a Santo Domingo) que se resumen de la siguiente manera: me levanto, desayuno, a la playa, un baño, a la piscina, otro baño, a comer, siesta en la piscina, a la playa, otro baño mas, vuelta a la habitación, aseo personal, paseo por el resort y a cenar. Aquí llegan las variantes, un día voy a ver el espectáculo de animación y otro día a dormir. Ya se que las variantes no son espectaculares, pero ya lo he dicho, me propongo descansar.
En cuanto al tema de las excursiones, tenia claro que quería ir a Santo Domingo, tres horas en autobús pueden echarte para atrás, pero merece la pena. Las demás opciones, Samana, Isla Saona, baño con delfines, tiburón y rayas, Altos del Chavon, quads, buggies,... Todo el mundo coincide, si estas dispuesto a gastarte el dinero, vete a Samana, merece la pena. En nuestro caso lo dejaremos para otra ocasión.
Como en esta ocasión no voy a hablar de la excursión de Santo Domingo, haré un comentario sobre las compras en la República Dominicana. Imprescindibles: el ron, el azúcar, los puros y una muñeca sin rostro. Para los mas elitistas, joyería de Larimar. Todo aquello que no sea lo que he mencionado no tiene mayor interés en mi opinión. Valor de la cesta de la compra, no mas de 50 EUR.
Al final de los días, vuelta a casa sin "stress" y con una sensacion de "debo volver aqui, algo se me ha olvidado de ver".
En fin para un esceptico como yo, que no queria ir a Punta Cana, el balance final no ha estado mal. Siempre estará ahi como ese destino "asequible" (si hay algo asequible en esta vida) para echar una semana de esta vida.


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